domingo, 18 de septiembre de 2011

Qué enfermedad...

Las nubes se están apoderando de mi, dicen en la radio que se aproxima una tormenta, maldito paralelismo psico-cósmico.
No puedo dejar de pensarte. Mis días, cada segundo, mis noches, cada minuto, no hay momento en el que no te tenga presente.
¡Qué enfermedad! Por ahí dicen que me enamoré, y que acabo de perder el juego, yo siento que gané... pero tal vez sea una puta idea de novia hipnotizada.
El recuerdo de tu piel me está quemando, no sé donde estás ahora...
¿Por qué no escucho la melodía de tu voz? Lejos o cerca, te necesito conmigo. Para enojarme, para abrazarte, para quererte cada segundo más... (Y más cerca que la última vez)

No hay comentarios:

Publicar un comentario